Repost viernes, 1 de enero de 2021 El médico tras la verdad

01.01.2021

Debido a la censura al Blog del Doctor Luis Miguel de Benito me dispongo a dejaros por aquí todos los artículos que ha publicado este año 2021 hasta la fecha de su censura, espero que a todo aquel que encuentre este post le sirva de ayuda.

UN NUEVO PROYECTO. UN NUEVO CANAL

Comienza el año y con él nuevos proyectos e ilusiones. Durante las últimas semanas hemos ido viendo la deriva de nuestra sociedad y del mundo a tenor de los vientos que soplan en los medios de comunicación. Algunos han percibido una brisa y otros un verdadero huracán. Pero en la conciencia de todos está que durante el año 2020 el mundo ha sufrido una profunda CRISIS y que sus efectos se van a ir plasmando a lo largo de este año que comienza. Las crisis, decíamos, no suelen ser agradables para la estabilidad emocional porque nos sacan de la llamada "área de confort", nos zarandean e interpelan haciéndonos ver que determinados planteamientos que teníamos de la vida ya no valen para explicar el presente. Hace falta seguir buscando las piezas para darle sentido al puzzle de la vida.
Todo comenzó con una cuestión aparentemente médica, sanitaria. La crisis del coronavirus. El devenir nos ha mostrado que esto ha sido una excusa, un epifenómeno, una tapadera para llevar a cabo una verdadera transformación social involucrando en la tarea a cuestiones médicas, científicas, sociales, económicas,... donde la acción política ha mezclado estas actividades con otras análogas que llevaban delante el prefijo de "pseudo...". Y así, haciendo acopio de los medios de comunicación, se ha producido un enorme vertido de información junto a pseudoinformación de manera que la inteligencia de muchos se ha ofuscado hacia la radicalización de las posturas. Hemos comprobado cómo en cuestión de unos meses la sociedad ha desarrollado un diálogo amargo, ofensivo, hiriente, fruto del odio y el rencor que ha llevado a muchos a reservarse su opinión por miedo a granjearse enemigos. El miedo ha sido, sin duda, el agente social que más presente se ha hecho en medio de la sociedad.
Las situaciones adversas unen, como en la guerra, como en la mili. Cuanto más poderoso es el enemigo externo, más necesidad tenemos de buscar apoyos externos a la vez que fortalecemos los propios. Por eso, si algo bueno está teniendo esta crisis es que ha permitido el reencuentro de viejos conocidos. Acaso el confinamiento nos ha llevado a trabar contacto por las redes sociales con personas a las que no veíamos hace lustros. Incluso ha propiciado que conozcamos personas que comulgan con nuestros intereses e inquietudes, como es el caso de la comunidad que se ha suscrito al canal de You Tube. Y también que descubramos mejor a gente que vivía muy próxima a nosotros y en la que no habíamos reparado y ahora, transformados por la tensa situación, nos ha revelado algo más de su verdadero ser... para bien o para mal. Pero sobre todo, esta crisis ha favorecido el reencuentro más importante del ser humano: el hallazgo de su ser más profundo, el reencuentro con su persona más íntima, el replanteamiento existencial de su ser en el mundo.
Los pacientes me han enseñado mucho de la medicina que sé. Pero sobre todo me han mostrado lo que es ser persona. Gracias a ellos, llevo muchos años reencontrándome conmigo. Y sin ser ajenos a la ciencia, sino de la mano de ella, vamos a abordar una serie de vídeos en el prometido canal de carácter antropológico y filosófico que he titulado precisamente así: REENCUENTROS. Se trata de volver atrás en nuestros pasos para saber dónde nos hemos equivocado en este camino feliz que es la vida. Volver a encontrarse tiene un deje de nostalgia que rápidamente sería objeto de crítica por el mal llamado progresismo. Pero nada más vanguardista que lograr el objetivo de conocerse aunque para ello haya que retroceder unos pasos, como señal evidente de que en algún punto habíamos extraviado el camino y estábamos perdidos.